“La máscara Kabuki

 

En esta sección te mostraremos un poco del Japón que hay en México, así como su diversidad cultural. 

 

El mexicano más famoso de Japón 

 

 

Uno de los deportes que más entusiasma a los japoneses es nada más ni nada menos que la lucha libre mexicana, y no es de sorprenderse, pues con el uso de las llaves, las múltiples acrobacias, los diversos luchadores (técnicos y rudos), y por supuesto, las singulares máscaras, el público japonés queda más que deslumbrado. 

 

Es por ello que, el luchador profesional mexicano Aarón Rodríguez Arellano, mejor conocido como “Mil máscaras”, es considerado como uno de los máximos exponentes de este deporte, a tal grado de destacar tanto nacional como internacionalmente. 

 

Pero, ¿cómo fue que llegó a ser tan emblemático?, nacido en 1942, Aaron debuto como “Mil máscaras” para un film mexicano en 1966, de ahí su carrera se disparó e hizo más de 17 películas, entre las que destacan: “Los Canallas”, “Las Vampiras”, “Mil Máscaras”, “Las Momias de Guanajuato”, “Los Vampiros de Coyoacán”, “Misterio en las Bermudas”, “Mil Máscaras vs. The Aztec Mummy”, y su última “Aztec Revenge”.

 

Y no sólo eso, en 1968 luchó por primera vez en los EE.UU., logrando un amplio éxito; más tarde en 1971 hizo su primera visita a Japón, y al llegar a Tokio, ya lo esperaban alrededor de un millar de aficionados, niños, principalmente. La arena se llenó, y tras la derrota de Kantaro Hoshino, Mil máscaras, ganó miles de fanáticos, provocando gran conmoción con su movimiento más famoso llamado “la plancha suicida” y con la novedad de presentar diferentes máscaras en cada lucha a la que se presentaba. 

 

Así, a sus 74 años de edad, y con una fuerte relación en Japón, el luchador recibió un reconocimiento por parte de Akira Yamada, embajador de Japón en México;  agradeciéndole por estrechar los vínculos entre los dos países. En el evento, Mil máscaras contó que acostumbraba un ritual cada vez que luchaba en Japón, el cual consistía en aventar la máscara con la que subió al cuadrilátero a todos sus aficionados. 

Después, el luchador obsequió la máscara que portó durante el evento y se la entregó al embajador, quien sin pensarlo se la enfundó para posar como en una fotografía de fanáticos.

 

Mil Máscaras recordó que desde aquella visita de 1971 quedó prendado de Japón, tanto que participó en una lucha para recaudar fondos para las ciudades que resultaron dañadas durante el terremoto y tsunami de ese año. 

 

“Japón es mi otra patria”, dijo emocionado Mil Máscaras. El embajador no ocultaba su afición por una estrella que fue popular en los inicios de la televisión en su país en aquellos años. Miró a su ídolo y cruzó los antebrazos en homenaje a la estrella mexicana más famosa en oriente.

 

Views All Time
Views All Time
406
Views Today
Views Today
1